Programa de técnicas y estrategias de estudio.

Aprender a aprender

9 Mar · Amparo Ibañez · No Comments

Programa de técnicas y estrategias de estudio.

Las técnicas de estudio son un conjunto de herramientas que ayudan a mejorar y optimizar el rendimiento escolar.  Estudiar no consiste en pasar horas y horas delante de los libros, invertir mucho tiempo no garantiza mejores resultados y cuando esto sucede nos desanimamos, ya que no vemos recompensado el tiempo y  esfuerzo invertidos.

En ocasiones, por lo tanto,  no se trata de estudiar más,  sino de estudiar mejor utilizando las técnicas y estrategias necesarias. Haciendo lo mismo no podemos esperar resultados diferentes, así que tendremos que pararnos a pensar e  introducir una serie de cambios, personalizando  nuestra forma de estudio.

Lo primero que haremos será organizar nuestro tiempo, concienciándonos de que este debe ser  ante todo  efectivo, sin distracciones ni interrupciones, de manera que podamos administrarlo de forma metódica. Se trata en definitiva de gestionar las tareas y el tiempo de estudio, y para ello en primer lugar deberemos realizar  una planificación a largo plazo y una programación a corto plazo.

Partiremos de una planificación general, (largo plazo), con menor grado de detalle, pero resaltando las fechas clave: entrega de trabajos, días de exámenes, exposiciones, visitas culturales… Puede incluir cualquier tipo de acontecimientos, desde un cumpleaños a un partido de fútbol, un viaje… Para ello se pueden utilizar distintos colores o subrayadores. La idea es que con un solo golpe de vista podamos hacernos una idea de todo lo que tenemos por delante, evitando imprevistos o sorpresas de última hora. La colocaremos  en un lugar visible, y la realizaremos    al  comienzo de cada mes, incluyendo todo aquello que vaya a acontecer.

Una vez establecida la planificación, a partir de ella  realizaremos una programación  (corto plazo), de forma detallada,  describiendo que se va a hacer en cada momento. Se trata de administrar el tiempo de manera metódica, reflexionando  sobre lo que se tiene que hacer y sobre cómo lo vamos a hacer. La agenda puede ser un instrumento de gran ayuda, muchos estudiantes solo  con  pensar en todo lo que tienen que hacer se agobian y no saben muy bien  por donde comenzar. Verlo por escrito les clarifica la tarea y  les ayuda a recordar, sin necesidad de tenerse que parar  a  decidir o divagar, sobre  qué hacer en cada momento.

La programación debe ser ajustada a las necesidades de cada uno, motivadora, realista a la hora de plantear los objetivos y flexible, ya que en ocasiones habrá que modificarla. Debe de ser diaria y contener las actividades que se van a realizar, así como el tiempo que se les va a dedicar a cada una de ellas.

Como norma general  asignaremos periodos de tiempo  más breves a las tareas que requieran más esfuerzo, como memorizar  y las realizaremos al principio, dejando para el final  aquellas tareas que generan menos fatiga, a las cuales asignaremos más tiempo (realizar un trabajo).  Es recomendable que transcurrida una hora de estudio nos levantemos y movamos para estirar los músculos y activar la circulación durante unos 5 minutos, pero ojo, esto no implica salir de la zona de estudio ni coger el móvil, ya que volver al nivel  de concentración en el que estábamos nos costará más tiempo.

A la hora de estudiar intervienen una serie de procesos cognitivos como son la memoria,  la atención, la comprensión o la abstracción, todos ellos necesarios a la hora de adquirir, codificar y recuperar la información que reciben los estudiantes. Para poder llevar a cabo estas elaboraciones nos servimos de una serie de estrategias o técnicas que nos van a facilitar el trabajo.

Algunas de estas técnicas probablemente les  funcionarán mejor a unos estudiantes que a otros, pero en general los pasos a seguir deberán de ser los siguientes:

  • Prelectura, o lectura de forma general. Se trata de un primer acercamiento mediante una  lectura más bien “ligera” que permita hacernos una idea general del textos. Pese a que la velocidad lectora no es imprescindible  para el estudio (es preferible leer cuidadosamente), ser capaz de leer con una buena velocidad permite aplicar distintas velocidades de lectura (técnicas de barridos)  según la dificultad del texto. Esto se consigue mediante la práctica habitual de la lectura.

 

  • Lectura comprensiva. Ahora la lectura debe de ser más detallada y analítica, comprendiendo lo que dice el texto, el vocabulario y sus ideas. Es imprescindible  evitar leer sin comprender, recordemos la importancia de la comprensión lectora en todas las áreas de aprendizaje escolar. En esta segunda lectura separaremos los párrafos mediante una línea horizontal  y extraeremos de cada uno de ellos las ideas más importantes.

 

  • Realizar un resumen breve y conciso  partiendo de las ideas principales extraídas de la lectura anterior.

 

  • Resumir de nuevo el resumen. De esta forma condensamos la información, vemos claramente las ideas y los puntos clave que estructuran el contenido. Se puede realizar a modo de síntesis, esquema o cuadro sinóptico, según prefiramos. Se trata de seleccionar palabras clave que nos llevan a “tirar del hilo” del contenido que encierran.

 

  • Memorizar los contenidos. Saber implica comprender los contenidos y recordarlos, así que ahora el trabajo consiste en ampliar nuestra “base de datos”.   A la hora de memorizar el cerebro procesa la información en un plazo de tiempo que queda limitado al presente y el grado de retención  es muy breve, nos referimos a la memoria a corto plazo. A través de la repetición escrita u oral   (las veces que haga falta según las propias características ) esa información se retiene y se traslada a la memoria a largo plazo, donde queda almacenada. No obstante será necesario realizar repasos y revisiones posteriores  para que no caiga en el olvido, pero su recuperación será más rápida si se ha consolidado correctamente en nuestra memoria.

 

  • Auto-evaluar consiste en comprobar en primera persona nuestro nivel de aprendizaje, de manera que podamos cerciorarnos sobre  si el estudio ha sido efectivo o no, además supone una actividad de repaso que nos ayudará afianzar el recuerdo y a consolidar el aprendizaje.

 

Las técnicas de estudio se aprenden,  por ello existen diferentes programas de entrenamiento que pueden ser de gran utilidad para los estudiantes en su proceso de aprendizaje.

En el plano interno juega un papel fundamental la confianza que tenga en sí mismo el estudiante, ya  que esa convicción hará que se esfuerce por conseguir su objetivo, y cuando lo logré podrá comprobar que realmente es capaz de conseguir todo aquello que se proponga. Debemos generar siempre pensamientos positivos y obviar los negativos, creer que con el esfuerzo se obtienen los logros y ser conscientes de que todos tenemos nuestras cualidades y limitaciones, lo importante es ser conscientes de las primeras para poder controlar y  superar las segundas. 

Amparo Ibañez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR